Nada volverá a ser lo mismo, no podré volver a mirar esa zona de la acera del mismo modo, y cada cumpleaños te recordaré con mi tarta en las manos y tus mejillas sonrojadas.
Siempre he pensado que las personas pasan por tu vida por alguna razón, pero también pensé que la tuya sería una muy diferente a la que ha sido realmente.
Maduré, si, pero ¿a cambio de qué?
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